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BIENVENIDOS

Un enorme mar de tinta

Bienvenidos a este minúsculo rincón perdido entre las olas del inabarcable paisaje virtual. Las palabras se mezclan aquí, formando con su tinta desde pequeños charcos condenados a secarse bajo el calor del estío, hasta océanos de misteriosas profundidades. Si quieres emprender conmigo el camino que lleva desde los versos hasta la fantasía, tan solo abre bien los ojos y disponte a seguirme.

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Segunda parte de Palabras bajo el viento de Dugalia

Las semanas van pasando lentamente, y la poco a poco, la constancia da sus frutos. El fin de la segunda entrega de la trilogía está cerca, así que, para abrir el apetito de quienes habéis terminado ya Nieblas sobre Utara, hoy os traigo un pequeño regalito: los dos primeros capítulos de la segunda novela, para que vayáis amenizando la espera.

Espero que disfrutéis de este regreso a Dugalia. 😉

Nieblas II Primeros capítulos

El día en que me enamoré de un poeta

Ocurre en esto de la poesía, que un buen día uno descubre a un autor con cuyos poemas conecta a la primera, en cuyos versos ve reflejadas vivencias, sentimientos, experiencias ajenas pero que coninciden con las propias y son expresadas con tanto acierto que la certeza de sus palabras define todo eso mejor de lo que lo haría uno mismo. En mi caso todo esto me ocurrió con Ángel González, de quien me declaro seguidor incondicional.

Lo malo es cuando ocurre eso y terminas por recorrer, por agotar, toda la poesía de ese autor y sabes que nunca habrá nuevos poemas suyos. Uno puede volver a un poema una y mil veces, y saborearlo siempre de un modo diferente, pero si, además, uno tiene la suerte de encontrar un libro que analice a fondo la creación literaria de su poeta de cabecera, miel sobre hojuelas.

Si nunca me canso de recomendar la lectura de Ángel González, recomiendo también este libro, que nos permite bucear bajo la piel de su poesía, descubrir intenciones, recursos literarios, motivos… detrás de cada poema; detalles que para el ojo del lector no entrenado, suelen pasar desapercibidos.

Así pues, una lectura casi obligatoria para todos los que queráis disfrutar de la creación poética de uno de los grandes de la Generación de los 50, del cual se decía que escribía como cualquier hijo de vecino. Y como se suele decir, como muestra un botón. Os dejo por aquí un poema de Ángel gonzález y un documental centrado en él realizado por Rtve hace unos años. ¡Que lo disfrutéis!

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Canción de invierno y de verano

Cuando es invierno en el mar del Norte
es verano en Valparaíso.
Los barcos hacen sonar sus sirenas al entrar en el puerto de Bremen con jirones de niebla y de hielo en sus cabos,
mientras los baladros soleados arrastran por la superficie del Pacífico sur bellas bañistas.

Eso sucede en el mismo tiempo,
pero jamás en el mismo día.

Porque cuando es de día en el mar del Norte
—brumas y sombras absorbiendo restos
de sucia luz—
es de noche en Valparaíso
— rutilantes estrellas lanzando agudos dardos
a las olas dormidas.

Cómo dudar que nos quisimos,
que me seguía tu pensamiento
y mi voz te buscaba —detrás,
muy cerca, iba mi boca.
Nos quisimos, es cierto, y yo sé cuánto:
primaveras, veranos, soles, lunas.

Pero jamás en el mismo día.

Ganadores del sorteo de los 4 ejemplares de Nieblas sobre Utara

Stay connected!

Buenos días a todos. Hace unas semanas anuncié mi intención de realizar un sorteo de cuatro ejemplares de Nieblas sobre Utara (dos en formato papel y otros dos en digital). Hoy tengo el placer de publicar los nombres de los ganadores.

PREMIADOS CON UN EJEMPLAR DIGITAL:

-elenavarroizquierdo@gmail.com

-phijarus@hotmail.com

PREMIADOS CON UN EJEMPLAR FORMATO PAPEL:

-juanjomor_1990@gmail.com

-elena.currita@gmail.com

 

Así que, ¡¡enhorabuena a los ganadores y muchas gracias a todos por participar!!

 

La portada. Proceso de creación.

Hoy quería dejaros por aquí algunas imágenes que reflejan el progreso de creación de la portada, ese viaje mágico desde la lámina en blanco hasta el resultado final que el lector acaba encontrando en la portada del libro. Un viaje que realizó la simpar ilustradora Elena Castillo.

 

Lecciones de un niño que supo cómo volar

La escritura de una novela es uno de esos proyectos que uno debe tomarse con calma, pues requiere de muchas horas sentado delante de la pantalla, mucha planificación, mucha constancia… Y también precisa mucha energía. En los últimos meses, toda esa energía la he estado dedicando a hacer avanzar la segunda parte de Nieblas sobre Utara, sin embargo, me gusta mantener siempre un pie dentro de ese hermoso paisaje que es la poesía, ya sea como lector o como escritor, así que de cuando en cuando, me siento un rato boli en mano para tratar de arrancarle al día (o a la noche) unos retazos de inspiración. Aquí va el fruto de uno de esos intentos.

 

Lecciones de un niño que supo cómo volar

Peter Pan me ha enseñado tantas cosas…
Me ha enseñado que puede haber belleza en la tristeza,
que los sueños no solo habitan en las camas,
que no todas las cosas caben en la palabra nunca.
Que uno puede caer por tratar de volar,
pero también aprender de la caída.
Me ha enseñado que las semillas de hoy
no son solo los frutos del mañana,
si no también el recuerdo de otras flores que ya disfrutaron de la lluvia,
sobre las cuales bailaron las abejas.
Que el tiempo siempre huye, y duele a veces
y quien se marcha no siempre guarda la palabra regreso en sus bolsillos,
(por más que la lleve escrita en un deseo).

Que la distancia pesa,
hiere y quema y lleva hacia el olvido
como un recién nacido lleva hacia la ternura,
pero que su mordisco no siempre alcanza a ser mortal.
Que algunas preguntas viven mejor sin respuestas ,
que el alma ocupa tanto espacio como tú quieras dejarle.

Peter Pan me enseñó, aunque tarde,
que crecer era una trampa.

Repartir amor

Vivimos en una sociedad en la que la tecnología nos permite mantener un contacto más continuado, pero ese contacto ha desplazado al otro, al real, al de encontrarse reunirse y hablarse en persona… Es una lástima. Cada vez más cerca pero al mismo tiempo más lejos.

SARA DE MIGUEL

Hubo un tiempo antaño en el que los humanos vivían en comunidades pequeñas. Eran pocos, tenían escasos recursos y su supervivencia dependía básicamente de la COLABORACIÓN.

Hoy en día en las sociedades occidentales somos muchos, tenemos multitud de recursos y, a pesar de las comodidades que ésto nos supone, nos centramos en COMPETIR como medio de supervivencia social: tenemos que ser los primeros y los mejores en los estudios, en las actividades de ocio, en el aspecto físico, en nuestros respectivos roles familiares (el mejor padre/ la mejor madre/ el mejor hijo, etc.), en el trabajo, en las redes sociales, y un largo etcétera.

De hecho una persona adulta pasa más tiempo de media en destacar sus logros y virtudes, y criticar los de otros, en los medios sociales que en contactos reales.

Desgraciadamente los “likes” han pasado a ser más importantes que ver a las personas que nos los…

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Cacería

Nuevo microrrelato para el reto del blog de Lidia. Me gusta la sensación de sacarle tanto partido a tan solo 100 palabras.

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La flecha había sido forjada, le contaron, en un lugar de leyenda: la caverna de las ascuas. Fuego y poder conformaban su cuerpo. Ningún escudo, ninguna armadura había bajo el cielo capaz de resistirse al impacto de su punta, ningún enemigo que pudiese sobrevivir si era alcanzado por ella. Convertiría a su dueño en el más letal de los arqueros.

Ismael maldijo una y cien veces tras revisar su carcaj: la había lanzado por error contra aquel corzo el día de antes.